Aumenta el consumo de drogas entre los jóvenes, pero empiezan más tarde

A veces las noticias no son ni buenas ni malas, solo trasladan el sentido de la preocupación, esto es lo que ocurre con los últimos datos recogidos sobre el consumo de estupefacientes entre menores, y es que aunque prueban las drogas cada vez más tarde, cuando llega el momento lo hacen en mayores cantidades, aumentando su consumo y su grado de adicción.

Con datos del 2016 y 2017 se confirma esta tendencia que no deja de crecer hoy en día.Se consume más alcohol, cannabis y tabaco que en años anteriores, aumentando también la proporción de grandes borracheras de alcohol, con un 30 % que lo hace al menos una vez al mes. Sin embargo, la edad de inicio entre los adolescentes para estas mismas drogas, a las que se le suma la cocaína, se retrasa, aunque no demasiado, algo más de dos meses. Si en 2014 y en 2015 lo hacían con a edad media de 13,9 años, en la actualidad el encuentro se consuma a los 14,1 años de edad.

Según la evaluación final de la Estrategia Nacional sobre Drogas 2006 al 2017, la edad de inicio en el consumo de alcohol ha aumentado ligeramente, de los 13,7 a 14,1 años de media.

Con relación al consumo habitual de cannabis, una de las drogas predilectas de la juventud nacional, más que el tabaco, consigue retrasarse alrededor de un mes, de 14,9 a 15, algo que contrasta con el momento de dar las primeras caladas al cigarrillo, que se ha retrasado alrededor de tres meses, pasando de 13,9 a 14,2.

Por su parte el consumo de cocaína si consigue retrasarte un tiempo más prolongado, alcanzando de media los seis meses, de 14,7 años a 15,2.

Estas noticias sí podemos aceptarlas como altamente positivas si las comparamos con los estudios que se realizaron hace una década, en el 2006 la juventud accedía al alcohol a los 13,7.

El aumento del consumo entre los jóvenes españoles

Desgraciadamente no podemos simplemente festejar este retraso en la edad de inicio al consumo de drogas por parte de las nuevas generaciones. Es muy importante con relación a la adicción y a la prevención del abuso de estupefaciente a edades tempranas este retraso, y es que a mayor edad, el daño es menor al introducir drogas en un cuerpo completamente maduro, con un sistema fisiológico más formado, lo que produce a su vez que el grado de adicción se dé a menor escala y cuando llegue el momento de la desintoxicación, el organismo habrá sufrido menos daños y por lo tanto esta será más efectiva.

Tal vez, debido a este retraso, cuando el consumo se hace efectivo este se hace de forma mucho más abrupta, aumentando en bastante cantidad las intoxicaciones, disminuyendo las distancias temporales en cuanto a consumos periódicos.

(Foto de Photographee.eu/Shutterstock.com)

Así, la proporción de menores que han probado el alcohol en el último año pasó del 18,7% a un desmedido 21,1%. Con relación a los cannabinoides, aumentó en la misma medida, la proporción de los que han fumado marihuana en el último año ha subido desde el 8,9% al 12%. El tabaco también aumenta, los que han dado alguna calada al cigarrillo han pasado del 7% al 10,8%. La cocaína, muy posiblemente por la continuada persistencia de la crisis, es la única droga en la que se reduce el consumo en el último año, pasa del 1,4% al 1,1%.

Por último, el consumo de alcohol se convierte en la sustancia que más se consume entre los jóvenes alcanzando unos niveles tan elevados que preocupan y mucho a expertos, padres y autoridades relacionadas con la salud pública. Si en 2014 uno de cada cuatro jóvenes se había emborrachado en el último mes, o sea alrededor del 26 % había bebido una cantidad aproximada de cinco copas en menos de dos horas en el último mes, en el pasado 2016 el porcentaje subió hasta el 28,3%.

La continuada crisis parece que también tiene un efecto directo en el aumento de consumo del tabaco, cannabis y alcohol, drogas legales o bien vistas en general por la sociedad, con precios económicos, y de fácil y legal disposición para todo el público.

Estudios en centros educativos

Para respaldar las investigaciones sobre las costumbres de la juventud en cuanto a la relación con estas drogas, se realizaron un total de 4.300 entrevistas entre el alumnado de 91 centros educativos distintos, con un total de 50 minutos para responder.

Estas encuestas afirmaron que las nuevas sustancias no calan entre nuestros jóvenes, la que más se consume es el spice, un cannabinoide sintético, con una gran cantidad de productos químicos sintetizados en laboratorios que afectan de forma muy grave en los receptores del cerebro. Es mucho más potente que la marihuana natural y produce con facilidad arritmias e infartos por intoxicación. Su incidencia en la juventud española es de apenas un 0,7 %. A esta droga le siguen la salvia, con un efecto muy breve y con muy poca información sobre sus efectos sobre el organismo y con un consumo que no supera el 0,5 %, al igual que la ketamina, el analgésico legal utilizado en veterinaria.

Las encuestas, en las que prevalecía el anonimato para aportar verdad a las respuestas, también atestiguan de un policonsumo generalizado, ya que más del 30 % de los encuestados aseguraban haber consumido más de una sustancia tóxica en los últimos días.

Así mismo, el 0,8% de los estudiantes habría sufrido un accidente de circulación bajo los efectos de las drogas, un 25% habría bebido alcohol dos horas antes de la entrevista y un 20% marihuana.

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AUTOR

Sergio Salinas

Director Ejecutivo de Narconon Mediterraneo

NARCONON MEDITERRÁNEO

EDUCACIÓN Y REHABILITACIÓN DE DROGAS