Las drogas y sus efectos sobre la salud

(Foto de Eugenio Marongiu/Shutterstock.com)

Nadie duda de lo perjudicial que puede llegar a ser el consumo habitual de estupefacientes, de las consecuencias negativas para la salud y del deterioro que va a propiciar en la calidad de vida de los adictos a ella. Pero pocos sabemos cuáles son los principales efectos directos y reales que nos producen en nuestro organismo.

Pasamos a redactar a continuación un listado con los principales efectos que las drogas causan en las personas, con el objetivo de clarificar a qué nos enfrentamos cuando iniciamos el juego, a veces mortal, del consumo de sustancias tóxicas y que, por desconocimiento, no solemos evaluar en toda su dimensión.

La adicción

Lo primero que se nos viene a la mente cuando hablamos de drogas es el apego inusual y excesivo al que nos obliga en poco tiempo su consumo. Te enganchas a ellas sin ser consciente de ello y es que las drogas actúan ofreciendo una falsa recompensa al cerebro. Producen en nuestra psique una sensación a la que es fácil acostumbrarse con lo que se empieza a perseguir habitualmente, con la inevitable consecuencia de aumentar constantemente la cantidad de droga necesaria para conseguir el mismo efecto. Primero las tomas para divertirte y, antes de darnos cuenta, no podemos vivir sin ellas.

Deterioro neuronal y sistema nervioso

Merece la pena profundizar en este efecto, pues las drogas actúan en el cerebro con especial virulencia, haciendo verdaderos estragos. Literalmente podemos hablar de un genocidio de neuronas, neuronas que, además, no se recuperarán jamás. A medio y largo plazo aparecen problemas de coordinación, de memoria y de lenguaje.

Altera el ADN

lifeder.com: Durante el desarrollo de una adicción, se alteran factores de transcripción, genes tempranos inmediatos y rutas de mensajeros intracelulares en el sistema de recompensa del cerebro. Se ha observado también que afecta a los circuitos cerebrales involucrados en la motivación, la memoria y la toma de decisiones.

Altera las conexiones sinápticas

Ha quedado suficientemente comprobado que la adicción cambia la fuerza de las conexiones sinápticas de las neuronas, sobre todo aquellas que liberan y reciben la sal del glutamato, un neurotransmisor excitatorio, lo que posibilita una pérdida neuronal, además de producir un daño axonal generalizado, problemas neurodegenerativos, disminución de proteínas ácidas fibrilares gliales, así como alteraciones en la microvasculatura cerebral.

Cambios neuroquímicos y funcionales en el cerebro

Cuando la persona está bajo los efectos de las drogas o durante el periodo de abstinencia se activan mecanismos cerebrales complejos. Estos involucran las vías de recompensa, circuitos asociados con la motivación, memoria y control cognitivo, lo que produce un desgaste excesivo y la incapacidad de realizar otras tareas funcionales.

Disminución de los niveles de dopamina

Esta sustancia aumenta bruscamente y de forma muy rápida cuando se está bajo los efectos de las drogas. El mecanismo principal que mantiene la adicción es precisamente esta liberación de dopamina, pues despierta placer en el adicto funcionando como falsa señal, al indicar que facilita la supervivencia o la reproducción, por lo que predispone al cerebro a repetirla experiencia en el futuro. Con el uso de las drogas, el acceso al placer es directo, por lo que cuando el consumo se interrumpe, el nivel de dopamina cae, provocando disfunciones en el área prefrontal del cerebro, dando lugar a la violencia, impulsividad y problemas clásicos en el control inhibitorio. A esto cabría añadir una considerable reducción en la capacidad de disfrute ante los estímulos naturales, como la comida o el sexo.

Elevación del umbral del placer

como hemos terminado diciendo en el punto anterior, el placer por las cosas naturales no reporta las sensaciones suficientes para su disfrute como ocurría antes de la adicción. La sustancia adictiva y los estímulos que se relacionan con la pérdida de control adquieren un gran poder de recompensa que prevalece por encima de cualquier otro estímulo agradable. Los consumidores de estupefacientes se acostumbran a niveles extremos de placer, por lo que cualquier otro estímulo no es capaz de compararse.

Por otro lado, carece de importancia el tiempo de abstinencia, puesto que los recuerdos permanecen fijados en la mente del adicto y ante eventos, lugares o experiencias relacionadas con la droga que consumía, se reactiva el deseo de consumirla.

Fenómeno que se conoce como aprendizaje condicionado. Esto se produce porque el núcleo accumbens manda señales a la amígdala y al hipocampo, y estos se dedican a almacenar y consolidar recuerdos que provocan sentimientos intensos.

Es por esto que para evitar recaídas, se cambie el entorno y los hábitos de la persona, algo para lo que las clínicas Narconon están especializadas, pues crean ambientes cómodos y agradables fuera del contexto tradicional del adicto. Con el internamiento en esta clínica, las tensiones externas o internas que pudieran fomentar una recaída desaparecen, evitando que los adictos se encuentren en situaciones delicadas o generadoras de estrés o malestar.

Paranoia

Continuando con los problemas psíquicos que causan el consumo impulsivo de las drogas, hay que dar relevancia a esos cambios en el cerebro que provocan las tendencias paranoicas. No son pocos los casos en los que tras una larga relación con estas sustancias tóxicas fabrican una sensación de ser perseguidos, lo que los lleva a manifestar en demasiadas ocasiones conductas violentas e impulsivas que les ponen en peligro a ellos y a las personas que conviven con ellos.

Enfermedades

Es habitual encontrar casos de personas adictas que terminan contrayendo enfermedades tan peligrosas como el cáncer, VIH, la cirrosis, problemas coronarios, etc. Es una realidad conocida por todos que el consumo habitual de drogas aumenta exponencialmente las probabilidades de sufrir un buen número de enfermedades.

Insomnio

No debemos menospreciar la pérdida de calidad de vida que representa que el insomnio se haga constante. Cuando se duerme mal durante periodos demasiado largos, la concepción de la realidad se difumina, la capacidad de concentración desaparece, la actitud cambia y nos volvemos más aletargados e irritables.

Cambios de conducta

Ya sea producido por la falta de sueño o por los cambios que van afectando a la vida de los adictos, lo cierto es que los cambios de comportamiento son el primer signo que suele detectar el entorno del drogadicto, que en los casos más extremos pueden llegar a desarrollar tendencias suicidas.

Depresión

Es precisamente la depresión uno de los principales detonantes de los suicidios en el ámbito de los consumidores de drogas, no solo como fruto de los daños en el cerebro, sino también del deterioro de las relaciones sociales del adicto, que poco a poco va aislándose y quedándose solo y se siente incapaz de salir de este círculo vicioso que es la soledad y su cada vez más aguda dependencia de las drogas.

Otros problemas de salud derivados del consumo de estupefacientes son las notables y bruscas bajadas de defensas, el daño irreparable en periodos de embarazo y lactancia o los síntomas que producen los periodos de abstinencia.

Si quieres saber más de estos problemas y todo lo relacionado con el mundo de la adicción a drogas, así como a su rehabilitación, no dudes en ponerte en contacto directo con las clínicas Narconon Mediterráneo.

AUTOR

Sergio Salinas

Director Ejecutivo de Narconon Mediterraneo

NARCONON MEDITERRÁNEO

EDUCACIÓN Y REHABILITACIÓN DE DROGAS